Xena the Warrior Princess - Opening
Verla es amarla, de todos los personajes femeninos del género fantástico este es el mejor, por encima incluso de la gigantesca Buffy Summers, es tan grande que incluso me atrevería a decir que es el mejor personaje de ficción televisiva, la cabeza visible de un universo completo sito en un pasado virtual lleno de despiporre pop y desbarre sicalíptico.
Definitivamente liberador en muchos sentidos, el papel de Xena fue un chorrazo de aire fresco en la television de los noventa con una duración en pantallas que muy pocos logran(1995-2001) y con una valentía a la hora de llevar determinados temas que sorprende comprobar su éxito en la recalcitrante y puritana América(prejuicios que tiene uno)
Y es que no es recomendable olvidar que uno de los productores es el maravilloso Sam Raimi, que tanto me desencanto con su versión fílmica del Hombre Araña pero que siempre recordaremos por su saga de Evil dead. Con su producción de Xena dio de pleno en la diana, y no solo en lo artístico sino también en lo comercial permitiéndole hacer casi lo que quiso y que cosas quiso…
A pesar de ser un monstruo del capital como cualquier producción de envergadura y cierto presupuesto, de revisar todos los palos dramáticos así, a su manera, y de cagarse por exigencias del guión en la historia antigua, el conjunto y las partes no resultan cansinos y encima son un material de análisis excelente de los procesos de subversión pop, de la forma que tiene la televisión de apropiarse de cualquier cosa y trsformarla en entretenimiento.
Lo mejor de Xena, es Xena misma, todoterreno, tía buena, genio del mal, general de ejércitos sin cuento, polierotizante, madre, amiga, cirujano de batalla, mística de situación, humanísima y divinísima, y encima canta y baila…
Que más se puede decir?
Enero 12th, 2008 at 7:20 pm
Pues sí. Así de sencillo. Lo has dicho todo de esta serie que fue mi favorita de la infancia: desde los 8 años con Xena; ¡ si tenía mi chakram de plástico y todo! Bueno, era el asa de un bolso viejo de mi abuela, pero para caso me venía genial. No sé ni cuantas veces le aticé a la gente que pasaba por allí con el “frisbi” plástico ese. Lo que ya era asombroso era lo de los padres. Me explico: estuviera en un bar o estuviera en mi casa, si es que estábamos los niños con nuestras madres, pues nada. Si estábamos con nuestros padres,a la hora de Xena se apoderaba del lugar un silencio atronador en la casa o el bar de turno y el típico papi que decía “cállate niño, que están dando Xena”. Un clásico! Una cosa que me marcó fue el momento en que me di cuenta de que no podía ser como Xena: ni Grecia “Clásica”, ni nociones de medicina, ni sabía cortar el flujo de sangre hacia tu cerebro y en 10 segundos morirás, ni ojos azules, ni pelambrera negra, ni 1´80 de estatura, ni 90-60-90, y lo peor: cuando me ponía una falda no podía saltar de la manera en que ella lo hacía. ¡Pero aprendí a montar a caballo!… Solo que ya no me acuerdo…
Ahora me siento mucho mejor XD
Saludos.
Carlota
Enero 12th, 2008 at 8:51 pm
jajaja Xena es una de las formas de Dios… eso es iconicamente incontestable