El onanismo mental no es saludable en exceso…
Como decían, y dicen todavía algunos, el onanismo te deja ciego. Es mi caso, y no es que sea un fervoroso adorador solitario de mis gónadas externas. Mi estado actual se corresponde perfectamente con lo que podríamos llamar un pajillero mental de manual. Es decir, una persona, “osease” yo, que no puede dejar, por lo menos alguna vez cada día, de recorrer obsesivamente alguna cuestión, buscando con placer morboso las más intrincadas y abstrusas consecuencias a los razonamientos o ideas que por sus sinápsis pululan. Esto es terrible para el adicto, porque no encuentra calma en el orgasmo, sino en el proceso frotatorio de la, llamémosla metaforicamente, gónada mental.
La consecuencia cegadora de tan “simpático” comportamiento estriba en la circunstancia que se da cuando uno participa asiduamente en tales prácticas, uno deja de ver, inconscientemente, los porblemas como cosas a solucionar, y se van trasformando en medios para causarse un sádico y masoquista placer, que no te permite apreciar nada más que el proceso circular e infinito, de la masturbación-tortura consciente de la propia cabeza.
No os quedeis ciegos queridos míos, es bastante desagradable…..