Muro

En mis momentos tristes,
cuando tus labios están quietos,
te levantas ante mí como un muro de ladrillos.

Inamovible te vuelves, porque mis ojos solo te ven de lejos.

Te tornas muro,
y te conviertes en frontera cerrada a mis afectos.

No tengo la llave y me desespero porque todas tus puertas están cerradas. 

This entry was posted on Miércoles, Abril 26th, 2006 at 3:17 pm and is filed under General. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

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